| El Senado aprobó y convirtió en ley la prórroga de una serie de impuestos que el año próximo le reportarán al Gobierno una recaudación estimada en entre 14.000 y 15.000 millones de pesos, mientras que se elevó el piso a partir del cual los trabajadores petroleros deberán pagar Ganancias.
El más importante de los gravámenes cuya vigencia se extiende es el denominado impuesto al Cheque, que en el 2007 generará un ingreso a las arcas fiscales de 12.983 millones de pesos, en tanto que el adicional que se cobra a la venta de cigarrillos representa para el Estado 425 millones de pesos.
Estas cifras fueron brindadas por el vocero de la mayoría, el justicialista Jorge Capitanich, al defender en el recinto la iniciativa que prorroga por un año esas imposiciones, así como la suspensión de créditos fiscales por la compra de bienes de capital, y la aplicación del impuesto a las Ganancias a los reembolsos a las exportaciones.
Capitanich destacó que el Gobierno está logrando una baja de la evasión fiscal, si bien aún existe el problema de que el 40 por ciento de la población activa pertenece a la economía informal.
En este sentido, remarcó que "el IVA tenía en 2002 una evasión del 35 por ciento, y ahora es del 21 por ciento", y que actualmente se presentan 23 millones de declaraciones juradas por Internet.
Asimismo, hizo notar la importancia que tiene para el fisco el impuesto a las Ganancias, al afirmar: "Tuvimos un incremento extraordinario del 2 por ciento del PBI desde 2002, llegando a unos cinco puntos del PBI".
Si bien reconoció que en el impuesto a los cheques "tenemos la mayor alícuota a nivel mundial", de 1,2 por ciento, sostuvo que sin esta serie de gravámenes "no se tendría superávit primario ni superávit financiero ni el extraordinario crecimiento de la inversión pública, que creció al 2,5 por ciento del PBI".
En el caso de los trabajadores petroleros, se estableció que lo que perciben en concepto de viandas y viáticos no será contemplado al calcular la base imponible de sus ingresos.
Esta iniciativa permite desactivar el conflicto sindical que se había generado en las provincias petroleras, que hacía peligrar el suministro de hidrocarburos al resto del país.
Por otra parte, se aprobó convertir en impuesto la tasa que se cobra a los combustibles para financiar el fondo fiduciario creado para hacer obras de control de las inundaciones.
Capitanich indicó que de este modo "se termina con cualquier vestigio de inconstitucionalidad de la tasa", que actualmente es de cinco centavos por litro de nafta.
Además, para evitar que esa suma quede desactualizada, se estableció que a partir de ahora sea del 5 por ciento del precio de la nafta, y el 9 por ciento en el caso del GNC.
Por la oposición radical habló el presidente de esa bancada, Ernesto Sanz, quien cuestionó la estructura del sistema impositivo argentino, donde se registra "una presión récord" sobre los contribuyentes.
Agregó que la mayor distorsión fiscal es la evasión, porque a su juicio la mayor injusticia es que una empresa que paga todos sus impuestos deba competir con otra que evade.
Fuente: NA.