La Presidente reclamó al Poder Judicial que "no deje en l
| Fue durante un acto en la Escuela de Gendarmería Nacional “General Martín Miguel Guemes”, de La Matanza. Allí, anunció el envío de 6 mil gendarmes y 443 patrulleros a Buenos Aires. Asimismo, diferenció que "ser pobre no es delincuente". Y aseguró que las fuerzas de seguridad se ven desanimadas cuando liberan a los que delinquen.
Cristina Fernández remarcó que el anuncio implica un “notable” incremento de gendarmes. A partir del 1 de enero -cuando comience a ejecutarse el Operativo Centinela-habrá 6 mil efectivos, 443 vehículos y una inversión de más de 150 millones de pesos. De este modo, se reforzará la seguridad en el Conurbano Bonaerense, donde Gendarmería trabajará en conjunto con la Policía Bonaerense.
“No podemos ignorar los problemas estructurales que hay en el interior en materia de seguridad, ignorar eso seria contar la mitad de las cosas. Y a esta Presidenta le gusta contar toda la película y no una fotografía”, aclaró la Presidenta, que destacó el enorme esfuerzo colaborativo de las fuerzas de seguridad.
Además dijo que “esto sirve para superar falsos debates y para abordar mejor la problemática de la inseguridad. Está claro que en un país en el que faltaba trabajo, donde en el 2003 un cuarto de la población no tenia empleo, donde la gente no podía acceder a derechos mínimos de educación y salud, no era ni será un país seguro. Mas que nada, si hay un sector de la población que si tiene acceso”.
Después, la Jefa de Estado, recordó que también existe el crimen organizado y remarcó que “ser pobre no es equivalente a ser delincuente. Tenemos muy en claro de lo que puede ser una manifestación social de lo que es el delito y el crimen organizado”. Asimismo, la Presidenta aseguró que “el derecho a la seguridad es un derecho de todos los ciudadanos, pero se preserva en base a la Constitución. En tanto que alertó que “cada vez que se les hizo creer a los ciudadanos que las seguridad va por encima de los valores de la vida humana, siempre nos ha ido mal”.
Por su parte, subrayó que la creación del Ministerio de Seguridad, a cargo de Nilda Garré, sirve para eludir “falsos debates que se quieren instalar, es para poder correr el foco de cámara de la verdadera cuestión, separar el crimen organizado, donde las fuerzas de seguridad y el aparato judicial deben tomar las medidas necesarias”.
Por último, confesó que le “resulta casi inexplicable que las cámaras de televisión muestren las caras de todos los que agreden a la Policía, y que, sin embargo, ninguno tenga orden de captura o de arresto”.