| Siguen los rastrillajes en el norte del conurbano y en provincias vecinas; el albañil declaró ayer ante la fiscal; el Gobierno descartó que el kirchnerismo haya estado involucrado, como había sugerido Patti.
Tras la aparición de Luis Gerez, el testigo del caso Patti que estuvo secuestrado durante dos días y que apareció el viernes pasado con signos de haber sido torturado, el Gobierno concentra sus esfuerzos en encontrar a los captores del albañil.
Con ese objetivo se intensificó el rastrillaje policial en una amplia zona del norte del conurbano bonaerense.
Fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense, que conduce León Arslanian, indicaron que "se duplicaron los recursos y la capacidad investigativa" abocada al caso del testigo.
Las actividades de investigación están focalizadas en una amplia zona que involucra la ciudad de Buenos Aires, la zona norte del conurbano bonaerense y las provincias linderas, según precisaron las fuentes.
Los operativos incluyen a efectivos de la policía bonaerense, la división canes, fuerzas federales y un equipo de detectives investigadores.
Gerez, por su parte, completó ayer la declaración ante la fiscal del caso, Andrea Palacios, que había comenzado el sábado y que debió interrumpir por recomendación médica.
El albañil de 51 años estuvo en la fiscalía de Escobar desde las 9 hasta las 15.30 y se retiró en un auto del Ministerio de Seguridad bonaerense sin mantener contacto con los periodistas.
El sábado, en su primera presentación ante la fiscal, Gerez aseguró que no pudo identificar a quienes lo secuestraron pero aclaró que sí distinguió voces.
Esta mañana, José Gerez, uno de los hijos del albañil, volvió a vincular la aparición de su padre con el discurso que el presidente Néstor Kirchner dio por cadena nacional el viernes.
"Al hablar el Presidente [los secuestradores] sentían que tenían algo caliente, que les estaba quemando las manos, y tuvieron que soltarlo, porque haciéndole más daño iban a dejar más indicios", razonó Gerez en diálogo con radio Continental.
En la misma línea mencionó "la cantidad impresionante de efectivos que se veían en Escobar" y también asoció esa fuerte presencia con la aparición del albañil.
Además, indicó que su padre "va a tener custodia, quiera o no". Es que antes del secuestro, Gerez había rechazado la protección oficial.
Fuente: La Nación on line.