El censo se hizo sacudido por la muerte del ex presidente Kirchner
| El fallecimiento de Néstor Kirchner alteró la rutina preparada por más de 650 mil censistas. Incluso, generó demoras porque en muchos hogares la gente se detuvo a seguir la información proveniente de El Calafate.
Se estima que se logró relevar al 97% de los hogares argentinos.
El Censo Nacional 2010 se realizó con el país shockeado por la noticia sobre la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, un hecho conmocionante que alteró la rutina preparada por más de 650 mil censistas e incluso generó demoras porque en muchos hogares la gente se detuvo a seguir la información proveniente de El Calafate.
Los censistas realizaron su actividad en medio de un fuerte operativo de seguridad que incluyó a 50 mil integrantes de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, y si bien se produjeron algunos asaltos, los episodios fueron aislados.
La titular del INDEC, Ana María Edwin, defendió la credibilidad del Censo 2010 y garantizó que el mismo arrojará datos "absolutamente fidedignos", indicó.
A media mañana, el INDEC hasta debió salir a aclarar que el Censo seguía adelante y de ninguna manera sería suspendido.
Edwin dijo, además, que la gente recibió "perfectamente bien" el relevamiento poblacional y que el tema de la credibilidad es un "problema" de los periodistas.
La funcionaria señaló que "a medida que se tengan datos de las provincias se van ir dando" a conocer y destacó el trabajo de los docentes, las organizaciones no gubernamentales y las Fuerzas Armadas.
"La obligación de todos los ciudadanos es continuar con la institucionalidad, acompañando a la Presidenta", destacó la funcionaria en declaraciones radiales.
La aclaración de Edwin surgió a raíz de la gran cantidad de llamados que recibió la línea gratuita que habilitó el INDEC para evacuar consultas sobre el Censo, en este caso, relacionadas con la sorpresiva muerte de Kirchner y su impacto en el operativo censal.
Por su parte, el ministro de Economía de Buenos Aires, Alejandro Arlía, informó que el Censo 2010 se realizó con "absoluta normalidad" en esa provincia.
El funcionario resaltó la importancia de la jornada, "no sólo para Economía, sino para la elaboración de políticas públicas que permitan la construcción de un Estado mejor".
Arlía presidió el Comité Censal de la Provincia y en el ejercicio de esa responsabilidad, a primera hora, recorrió
diversos centros censales y mantiene contactos permanentes con autoridades de la Dirección Provincial de Estadística.
"El Censo marca 10 años de estadística del país y en ese sentido se podrá saber la población que tenemos, la condiciones en que se vive, qué se necesita del Estado. Estas son todas herramienta muy útiles y por eso el Censo está por encima de cualquier tipo de especulación y es una manera de asegurarnos 10 años de buenas políticas públicas", señaló el ministro.
Arlía destacó la buena predisposición de la gente para recibir al censista, "ya que se ha comprendido acabadamente la importancia que tiene este instrumento para mejorar la calidad de vida de la población".
Además, puntualizó que los resultados del censo permitirán "mejorar las políticas educativas, las de ciencia y saber cuál es la población de cara a la jubilación".
En tanto, el director técnico del INDEC, Norberto Itzcovich, indicó que a mediados de diciembre próximo se conocerán los resultados preliminares del cuestionario básico.
Este Censo, décimo en la historia del país, costó 523 millones de pesos, y los censistas consultaron datos básicos sobre cada uno de los integrantes de la familia y cuántos hogares había en el lugar.
El Censo buscó lo que los especialistas denominan
"información gruesa", los grandes trazos que, después, servirán de base para realizar investigaciones más minuciosas.
Eso explicó que el cuestionario diese la impresión de ser mucho más corto de lo esperado, a pesar de que este tipo de operativos se realiza cada 10 años.
Entre los datos clave, por primera vez este año con dos preguntas se sabrá el grado de alfabetización digital en la Argentina.
El censista preguntó si en la casa hay computadoras y quién sabe usarla, y con esos datos servirán de base para otros estudios. En este relevamiento se tuvieron en cuenta por primera vez a las parejas gays.
El valor del Censo radica en que toda la información que se recolecte hoy servirá para diagramar las políticas públicas de una década.
En cambio, el Censo evitó algunas preguntas, como en qué escuela se educan los chicos -pública o privada- o si en una casa hay freezer o televisión por cable, cuestiones que habrían colaborado, según los expertos, a conocer el nivel socioeconómico de la población.