Martes 28 de Noviembre de 2006, 13:40

Crece el malestar en el campo

| La posibilidad de que el Gobierno decida limitar las exportaciones de carne generó ayer un fuerte rechazo. El vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Néstor Roulet, advirtió que "los productores quieren el paro porque tienen un malestar muy grande" y criticó al Gobierno por las "herramientas de presión" que usa para evitar un rebrote inflacionario.

Los hombres del campo salieron a rechazar la política oficial y hasta la Sociedad Rural Argentina, que por lo general tiene una actitud más conciliadora, dejó abierta la posibilidad de sumarse a una eventual medida de fuerza. Al respecto, el titular de la SRA, Luciano Miguens, advirtió que en el campo existe "malestar" y anticipó que esa entidad se sumaría a un paro agropecuario, si finalmente el Ministerio de Economía vuelve a limitar en un 30 por ciento las exportaciones de carne vacuna a partir del viernes próximo hasta marzo de 2007. La medida, que apunta a incrementar la oferta en el mercado interno y evitar una suba de precios, aún no fue anunciada oficialmente, ni publicada en el Boletín Oficial, pero ya fue comunicada a los ruralistas. Junto con esta resolución, el gobierno flexibilizará el peso mínimo de faena, que pasará de los 280 kilos actuales a 260, una medida que si bien es apoyada por los ruralistas pretenden que el piso se elimine definitivamente. En declaraciones radiales, Miguens aseguró que el malestar que existe entre los ganaderos "se va a empezar a exteriorizar de alguna manera", que podría ser un paro agropecuario. El dirigente afirmó que reclamarán ante las autoridades nacionales "que se analice bien este tema (de las exportaciones de carne) y se reconozca el esfuerzo que ha hecho el sector este año". En tanto, el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Néstor Roulet, advirtió que "los productores quieren el paro porque tienen un malestar muy grande" y criticó al Gobierno por las "herramientas de presión" que usa para evitar un rebrote inflacionario. No obstante, Roulet dijo que la entidad aguardará que el presidente Néstor Kirchner los reciba en una audiencia que pidieron el miércoles pasado. En declaraciones el dirigente sostuvo que "todo este manoseo del mercado rompió la comercialización y podría comenzar a haber un sistema marginal". "Nosotros ya presentamos nuestras propuestas y ahora la pelota la tiene el Gobierno, si quiere seguir destruyendo la ganadería va a seguir tomando este tipo de medidas y si no, nos va a escuchar", consideró. Pedro Apaolaza, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), aseguró que la limitación de las exportaciones "no contribuye" a bajar los precios en el mercado interno. Dijo que si el gobierno persiste en su postura "haremos un cese de comercialización, ante una medida que, como advertimos desde hace un año, genera el efecto contrario al buscado, como es el aumento de precios que hoy se registra". En declaraciones radiales, el dirigente señaló que el Gobierno "cree que limitando las exportaciones habrá carne disponible para el consumo interno, cosa que no es así". Dijo que cuando se restringieron las exportaciones "el consumidor no recibió absolutamente nada y los frigoríficos hicieron enormes ganancias". En lo que va de noviembre, el kilo vivo subió un 15 por ciento en el Mercado de Hacienda de Liniers, y durante el último fin de semana, el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, Alberto Williams, advirtió que la suba de precios al consumidor "puede ser inevitable". Después de la prohibición total de las exportaciones, en marzo pasado, los embarques se fueron liberando de a poco y actualmente se realizan casi sin restricciones. Con este nuevo cepo que aplicaría el Poder Ejecutivo, el volumen mensual de exportaciones no superaría las 45 mil toneladas entre diciembre y marzo.